Un viaje con los instrumentos
Desde la infancia, Arhan fue atraído hacia la música por fuerzas desconocidas. Sus dedos se encontraron por primera vez con las teclas blancas y negras cuando aún estaba en la escuela primaria, dentro del coro de melódica escolar. Durante su niñez tocó diversos instrumentos, desde la melódica hasta la armónica y el xilófono. También experimentó con percusión, darbuka, acordeón, piano y guitarra. Finalmente, al sentir la fuerza del impulso de tocar lo que sus ojos veían, se entregó al camino de las teclas blancas y negras del teclado.
La era del descubrimiento analógico
Viviendo la suerte y el privilegio de ser niño y adolescente en décadas icónicas como los años 70 y 80, escuchaba constantemente música local e internacional de alta calidad a través de la radio FM, cintas de carrete abierto, el recién inventado Walkman, casetes y discos de vinilo. Se enamoró de los cantantes, asistió a sus conciertos y coleccionó sus autógrafos. En aquel entonces no era consciente del enorme tesoro en el que se convertiría su creciente colección de discos para su futura carrera como DJ.
Las semillas de la producción basada en la emoción
El baile era una parte natural de la vida para la Generación X. No pasaba un solo día sin ir a una fiesta y bailar sin parar durante cinco o seis horas. Durante esos años amó y destacó en todo tipo de baile. Sin embargo, sus momentos favoritos eran cuando el ritmo bajaba y chicos y chicas compartían románticos bailes lentos. Por supuesto, en aquel entonces no era consciente de que esas atmósferas llenas de emoción inspirarían las letras que escribiría más adelante. Aunque se preguntó si debía cantar él mismo, comprendió que no era su terreno y llegó a la conclusión de que algún día encontraría una “vocalista mágica” para hacer realidad sus sueños.
Evolución tecnológica
A finales de los años 80 todo evolucionó hacia una dimensión diferente cuando tomó prestado de un amigo el revolucionario Casio VL-1. Quedó fascinado por el dispositivo, creando ritmos y melodías con entusiasmo. En los años siguientes todo se volvió más serio cuando adquirió su primer sintetizador, el Roland D-10. Aunque contenía todos los sonidos, efectos y percusiones imaginables, con el tiempo comenzó a sintetizar sus propios sonidos personalizados. Antes de Internet y la revolución digital, distribuía bancos de sonidos creados por él en disquetes de 3,5 pulgadas a la escena global. Más tarde, trabajando con innumerables teclados, samplers y equipos de estudio, continuó su viaje compositivo iniciado con el Atari ST-1040 y Cubase ST DAW.
Autodescubrimiento: DJ y Producción
Durante esos mismos años, su actividad como DJ amateur también evolucionó, pasando a tocar “música de calidad y llena de emoción” para las masas en clubes nocturnos de Turquía y el Reino Unido, así como en Capital Radio — “Türkiye’s Hottest Music.” Mientras su oído se entrenaba con los éxitos internacionales, continuó desarrollando sus habilidades de producción. Comenzó a crear sus propios temas con sus propios sonidos y letras, componiendo para cada amor, cada tristeza y cada emoción vivida. Grabó sus temas en estudios y los presentó ante conocedores de la música turca como Selmi Andak y Garo Mafyan en las audiciones de TRT. Trabajó arduamente para realizar muchos de sus sueños, desde festivales juveniles y conciertos de Año Nuevo hasta la primera presentación en vivo de Underground/House en Turquía.
La deriva y la resurrección
Tras su educación superior, se dejó llevar por el atractivo del mundo corporativo y relegó la música a un segundo plano para participar en proyectos internacionales; sin embargo, nunca dejó de escribir canciones y letras. Fue después de los 40 cuando se dio cuenta de lo rápido que había pasado el tiempo y de cómo había descuidado su verdadera pasión — hacer música — mientras cumplía con las obligaciones de la vida. Comenzó a rescatar sus temas de las polvorientas páginas de la historia, trabajando largas horas para transferirlos y actualizarlos. A principios de 2025 completó la producción y aseguró los derechos de autor de los primeros 12 temas — la culminación de 35 años de acumulación. El resto continúa en proceso para futuros lanzamientos.
Encontrando las piezas faltantes: MIDIVOXX
Ahora solo quedaba una cosa — la pieza más crucial de todas. El lado “MIDI” estaba listo, pero faltaba el “VOXX”. Tras una larga e incansable búsqueda, ocurrió un “milagro del destino”: su camino se cruzó con Yağmur, la voz perfecta para reflejar la emoción y la energía de aquellos temas que emergían tras años en una “Pandora’s Box.” Desde los primeros días unió fuerzas con su “Brújula,” Denizcan, quien creyó en él y caminó a su lado incluso en los momentos más difíciles. De esta manera, los 35 años de sueños y esfuerzo de Arhan finalmente comenzaron a salir a la luz del modo más exitoso posible. Hoy Arhan lleva con orgullo y felicidad la certeza de que sus tesoros no desaparecerán, sino que quedarán para el futuro como un legado de “música de calidad”.